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¿Reality? Shows

Written on 2 julio, 2016   By   in TV

En los últimos años se han hecho fijos en las parrillas de cualquier canal de televisión, de cualquiera. En diferentes formatos, horarios y destinados a distinto tipo de público. Son los reality shows ¿Pero qué tienen de ello? La mayoría poco, por no decir nada.

Este tipo de programas en, teoría, están destinados a mostrar hechos, sucesos o comportamientos de gente “normal” en una situación determinada. De hecho “reality show” podría traducirse como “muestra de la realidad”. Se supone que en ellos participan personas que no son actores, personas de verdad que ni representan papeles ni tienen que seguir unas normas o guiones establecidos por el programa.

Esa es la esencia, pero la realidad parece bien distinta. En primer lugar, porque los participantes, en la mayoría de los casos son de todo menos normales. Si se trata de desconocidos se busca que den juego, que sean polémicos, a veces agresivos, que tengan comportamientos poco habituales y, a ser posible, que entre ellos haya personalidades opuestas. Ene so, los responsables de los castings hacer un gran trabajo, es justo reconocerlo.

El show es ver cómo se pelean los participantes, cómo se insultan, se ayudan se abrazan…y lo que se tercie. Pero lo que ocurre no es de manera natural, sino que llega forzado. Y si eso pasa con gente teóricamente normal, cuando se trata de “celebrities” sí que se pierde cualquier noción de la realidad.

Se venden como experimentos supuestamente sociológicos, pero lo cierto es que tal vez de experimento tengan algo, de sociológico, evidentemente, no tienen nada. Tienen más de espectáculo y de negocio (bastante dudoso, por cierto) que de otra cosa. No hay que olvidar que en ellos los protagonistas suelen ser aspirantes a actores o a personajes del cuore dispuestos a hacer cualquier cosa con tal de seguir adelante, o estrellas venidas a menos que buscan resurgir de sus cenizas.

¿Show? Mucho, es indiscutible (más discutible es su calidad) ¿Reality? Parece que más bien poca… o nada.

Crackovia

Written on 24 junio, 2016   By   in TV

En esta época de confrontación entre Cataluña y el resto del Estado, hay un producto televisivo catalán que logra arrancar las sonrisas de todos los espectadores, tanto catalanes como españoles. Hablamos de ‘Crackovia’, el espacio de TV3 que, gracias a Internet y las nuevas tecnologías, ha logrado traspasar las fronteras de la propia Cataluña con su éxito.

A priori, ‘Crackovia’ es un programa cuya complejidad tampoco va más allá del gag fácil. Sin embargo, su magia y su repercusión tal vez residan en el hecho de examinar el pésimo estado del periodismo deportivo en el Estado español. Creado como idea original allá por 2010 por TV3 en colaboración con Minoría Absoluta, ‘Crackovia’ surgió como un spin off del que hoy es su programa hermano en la televisión pública catalana, ‘Polonia’ (este espacio está más centrado en Política y en Sociedad).

El sensacionalismo, la estupidez, los debates pueriles y el fanatismo futbolero más burdo parecen haber apoderado de la información periodística deportiva en nuestro país. Para denunciar con elegancia e ironía y para hacer en realidad una crítica mordaz y graciosa, ‘Crackovia’ se emite cada lunes en TV3.

El formato del programa está basado en una serie de sketchs en los que los actores del espacio dan vida a personajes conocidos, llegando incluso a estar caracterizados mediante una notable labor de caracterización y maquillaje. Así, por ‘Crackovia’ desfilan los imitadores (las voces de la imitación suelen ser muy parecidas a las de la fuente original) de periodistas deportivos como Manolo Lama, Manu Carreño, Pepe Domingo Castaño, Javier Pérez de Rozas o Josep Pedrerol.

Es precisamente la imitación de Pedrerol la que más eco mediático está teniendo, toda vez que el modo esperpéntico en que se reproducen los comentarios del periodista de Atresmedia está cargado de comicidad e ingenio. Otros de los platos fuertes de ‘Crackovia’ son las imitaciones de las estrellas del Barça, la sección Bar Manolos o la jocosa reproducción de las retransmisiones de las carreras de motociclismo que hacen los dobles de Nico Abad y Ángel Nieto.

Los Soprano, una serie redonda

Written on 19 junio, 2016   By   in TV

Tal vez no haya una serie de televisión mejor que ‘The Sopranos’. Resulta obvio que esta premisa puede ser objeto de debate y de discusión durante años, siendo una realidad además que cada espectador tiene sus propios gustos y su propio criterio.

tsioprPero lo que nadie puede negar es la calidad del discurso de ‘The Sopranos’, que a finales del pasado siglo se presentó en nuestras vidas merced a la apuesta arriesgada que decidía hacer la cadena estadounidense HBO. Sin duda, ‘The Sopranos’ marcó un antes y un después, abrió camino, marcó en sendero por el que se podía ir. La creación de David Chase exigía al espectador dar un paso más, ya que ahora tenía que empatizar con un protagonista que representaba el mal.

Los matices de Tony Soprano eran increíbles. Por un lado, Tony era capaz de matar sin escrúpulos o de orquestar como Capo di tutti capi de la mafia de New Jersey las más salvajes y villanas tropelías; por otro lado, Soprano sacaba a relucir ciertas luces de la condición humana, sobre todo en su lucha por educar correctamente a sus hijos o en sus confesiones más íntimas y tiernas a la doctora Melfi.

Recogiendo la tradición de las películas de gánster y del cine negro norteamericano, The Sopranos fue capaz de armar una serie de seis temporadas. Aunque el crimen organizado estaba más que presente, eran otras disciplinas intelectuales como la psicología, la filosofía o la antropología las que conseguían acaparar los focos del discurso narrativo.

Para el recuerdo quedarán las sesiones de psicoanálisis entre Melfi y Tony Soprano, o las conversaciones reposadas y jugosas entre los cuatro miembros de la familia Soprano. La complejidad de los personajes era enorme; ahí estaban gente Christopher Moltisanti, Artie Bucco, Ralphie Cifaretto o la propia Carmela Soprano, por citar algunos. The Sopranos nos enseñó cómo personas despiadadas pueden llegar a ser muy frágiles y cómo el maniqueísmo no siempre es certero en su análisis.

Desidia audiovisual española

Written on 14 junio, 2016   By   in TV

Tal vez se pueda hablar de que existe una corriente de desidia audiovisual española en los productos que se emiten en abierto. Televisión Española tiene incluso el atrevimiento de dar un paso atrás, en vez de darlo hacia adelante, con ‘El hombre de tu vida’. Cuando las series de ficción empiezan en todo el mundo a ganarle terreno al cine, nada más y nada menos, en lo que a calidad y discurso narrativo se refiere, en nuestro país la línea continuista e inmovilista es la que manda.

Y es que ‘El hombre de tu vida’, que puede servir como un ejemplo de las pocas ganas que hay en España de hacer las cosas bien y de atraer a públicos exigentes y sensibles, es una serie de ficción con guión cutre y ya repetido hasta la saciedad. La pobre interpretación del humorista José Mota termina por hundir un producto audiovisual que solía hacerse en España en la década de los noventa. ‘El hombre de tu vida’ está a la altura de ‘Ana y los siete’, de ‘A las once en casa’, de ‘Las chicas de hoy en día’ o de ‘Médico de familia’.

El tono amable de esta serie de la 1 de Televisión Española es excesivo, por lo que logra llevar al espectador hasta el mismísimo empalago. No obstante, el elenco de actores con el que cuenta esta primera temporada de ‘El hombre de tu vida’ es notable, con interpretaciones muy salvables, aunque es la sobreactuación extrema de Mota lo que termina de desnivelar el apartado interpretativo.

En cuanto al guión de ‘El hombre de tu vida’ poca cosa se puede decir. Algo que se presenta como una comedia no es capaz de arrancar ni una sola risa en todo un capítulo; no hay mayor fracaso para una comedia que ese. La gracia y el ingenio brillan por su ausencia y el tedio y el mal hacer de los guionistas llega a recordar a series tan infaustas como ‘Gym Tony’.

Nuevas plataformas para el entretenimiento

Written on 2 junio, 2016   By   in TV

La proliferación de series televisivas de enorme calidad en los últimos años es uno de los factores que está cambiando los hábitos de consumir televisión de los españoles. No hace falta decir que estas series de ficción a las que nos referimos no son de cosecha española, siendo los Estados Unidos el país que ejerce como principal manantial de estos potentes discursos audiovisuales.

Plataformas como Netflix o Movistar Plus ofrecen al usuario la oportunidad de disfrutar de series que no suelen verse en los medios de comunicación españoles más tradicionales. Son las cadenas de televisión de Estados Unidos las que han dado un paso al frente a la hora de intentar seducir al espectador; emisoras como HBO, AMC, Showtime o FX apuestan por la calidad, apuestan por discursos rompedores, reflexivos y que saben combinar la parcela del entretenimiento con una mayor exigencia intelectual o filosófica.

En España, parece que las televisiones que emiten en abierto se han visto sorprendidas por tanta excelencia que les venía a hacer la competencia desde fuera. Lejos de aprender de las virtudes de las series que llegan desde los Estados Unidos -o de otros países de Europa que han captado el mensaje de exigencia audiovisual que los espectadores empiezan a pedir-, en España las televisiones se han refugiado en lo que ya tenían.

Es como si las televisiones españolas supieran que jamás van a poder destinar el dinero suficiente para hacer algo de tanta calidad como ‘The Wire’, ‘Juego de Tronos’ o ‘Breaking Bad’. El caso es que las series que comienzan en España siguen estando cortadas por la misma tijera; no hay innovación, no hay cambio, no hay giro en el discurso. Parece que todo forma parte de una huida hacia adelante; las televisiones españoles han tirado la toalla frente a la calidad (salvo honrosas excepciones puntuales, como tal vez ‘El Ministerio del tiempo’) y se refugian en lo que han hecho toda la vida, con la tercera edad como público objetivo que aún no ha huido hacia las nuevas series ficcionales norteamericanas.

¿LA FALSA LLAMADA DE DIOS?

Written on 16 mayo, 2016   By   in TV

Este mes estamos de estrenos en televisión. En este caso la cadena Cuatro emite todos los domingos a las 21: 30, un nuevo reality: “Quiero ser Monja. La llamada”.
Ya solo leyendo el titulo podemos hacernos una idea. Un grupo de adolescentes deciden un día que su vida no es completa, que les falta algo y ese algo es Dios. Y deciden que lo que más le llena de amor e ilusión en este mundo sería dedicar su vida a estar con Jesús.

En verdad son chicas normales que hacen cosas propias de su edad como salir con los amigos a cenar, irse de fiesta e incluso una de ellas tiene novio. Pero esto no es impedimento para que esta participante se lanzara a realizar esta nueva aventura. Quieren demostrarse a sí mismas y si son capaces o no de llevar una vida religiosa.
Para conseguir este reto, estas 5 jóvenes entran en un convento y serán formadas religiosamente durante 6 semanas. Eso significa que deben dejar atrás cosas importantes como el maquillaje, el teléfono móvil, su ropa habitual, entre otras cosas.

En el primer programa emitido la semana pasada, las jóvenes se encuentra en un convento de Granada y en el segundo se trasladan a Madrid. Y es que las jóvenes deberán vivir con distintas comunidades religiosas y acatar sus normas y su forma de vida.

Para algunos que ya lo han visionado pensará que es una buena oportunidad para que los espectadores puedan descubrir de verdad cómo se vive en un convento de clausura, es decir descubrir los sacrificios diarios, la espiritualidad y cómo miles de monjas se dedican cada día a Dios y a fortalecer su fe.

Pero obviamente las dudas acerca de la veracidad de las jóvenes están sobre la mesa. En realidad, ¿las jóvenes han recibido la llamada de Dios o todo es un montaje?
Ya se ha mencionado en más de un medio de comunicación que algunas de las novicias proceden de agencias de modelos y que estaban más interesadas en pasear su palmito que en dedicar su vida a Dios.

Así que ya sabéis, si sentís “La llamada”, echad un vistazo a este programa. ¿Os atreveríais a participar?

“LA HUIDA”, UN ESTRENO CON SABOR ANDALUZ

Written on 22 abril, 2016   By   in TV

El nuevo canal #0, conocido anteriormente como Canal + comenzó el mes de Abril con el estreno de un nuevo programa de televisión llamado “La Huida”.
El argumento de este programa se reduce a un juego de Policía y ladrón que viajarán por todo el territorio español. La trama tiene que ver con el debate que se plantea en la actualidad sobre la pérdida de intimidad y privacidad a causa de las nuevas tecnologías ya sea porque continuamente nos sentimos vigilados por cualquier cámara de seguridad, o rastreados por la realización de cualquier transferencia bancaria o compra por internet. En nuestra vida diaria todo acto que realizamos queda patente en internet.

En un principio el objetivo de esta “vigilancia” del Estado a los ciudadanos, no es otra que mantener la seguridad con la finalidad de proteger los derechos y libertades de los ciudadanos, pero en la actualidad ¿se nos están limitando nuestra libertad? Todo el mundo quiere mantenerse seguro pero a veces esto requiere un coste bastante alto.
“La Huida” se encuentra a camino entre un reality show y un thriller. Los participantes son un grupo de 15 personas en parejas de dos que deben “dejar de existir” y desaparecer durante 28 días. Durante este tiempo, un grupo de investigadores de la policía tendrá que buscarlos. Al frente de este equipo se encuentra Ángel Galán, comisario principal honorario de la Policía Nacional. A su vez contará con el apoyo de otros profesionales como psicólogos e investigadores como es el caso de Óscar Sánchez.

Este equipo de “rastreadores” utilizarán para ello todo tipo de herramientas: obtención de datos, números de teléfonos, nombre y direcciones de familiares, etc.
Los concursantes solo portaran para su supervivencia una mochila o un par de enseres personales. Una de las normas más importantes del programa es que los participantes no podrán salir al extranjero pero sí podrán usar cualquier medio de transporte. Pero obviamente, esto no es gratis, ya que cada pareja cuenta con 500 euros para sobrevivir esos 28 días.
Pero desaparecer del mapa no es sencillo. El mismo Ángel Galán ha reconocido que “es muy difícil desaparecer, pero aun es más difícil permanecer desaparecido”.
Y se preguntará, ¿cuál es la recompensa? Ni dinero, ni ningún viaje a alguna isla paradisiaca. Lo más llamativo es que no hay premio para el ganador. Solamente la mera satisfacción de ver realizado su objetivo de permanecer “escondido”. ¿Qué mejor premio que saber que eres el más listo o el mejor en permanecer desaparecido?

Como en cualquier reality, entre los participantes, encontramos parejas de las más variopintas, entre los que se encuentra un matrimonio onubense de raza gitana que se dedica a la venta ambulante, jóvenes informáticos jiennenses o antiguos escoltas. “La Huida”, un programa diferente que te dejará pegado delante de la televisión.

La calidad de las series

Written on 1 abril, 2016   By   in TV

Con excepciones como ‘Crematorio’ o ‘Qué fue de Jorge Sanz’, ambas de Canal Plus,  a las que quizá podría sumarse alguna como ‘El ministerio del tiempo’ o ‘Vis a vis’, la realidad de la ficción en las series españolas es verdaderamente preocupante. Ante la lógica evolución de calidad experimentada en países como Dinamarca, país al que pertenece la genial ‘Borgen’, España parece haberse quedado estancado en guiones dirigidos a un público sin mucha exigencia y sin muchas inquietudes.

Los años luz que distan entre series de ficción como ‘The Wire’, ‘Los Soprano’, ‘Breaking Bad’, ‘House of cards’ o ‘Boardwalk Empire’, por citar algunas creadas en los Estados Unidos, y las series españolas son enormes. Resulta una tarea harto complicada poder seguir una serie de ficción española sin que la vergüenza ajena asalte a ese espectador que goza de un mínimo de espíritu crítico en lo que al lenguaje audiovisual se refiere.

Creaciones como las impulsadas por Atresmedia o Mediaset disfrutan de tan poca calidad y de tan triste ejercicio dramático que muchos espectadores deciden exiliarse a otros terrenos con un mínimo de calidad. Así, series como ‘Allí abajo’ logran mostrar los chistes más fáciles del imaginario colectivo sobre andaluces y vasco, acompañados además de unas tramas realmente grises, manidas y evidentes.

Otras series como ‘Buscando el Norte’ o ‘El chiringuito de Pepe’ también tienen el mérito de despertar en el espectador medianamente exigente lo que suele conocerse como vergüenza ajena. El humor brilla por su ausencia en espacios de ficción que a priori deberían despertar las risas del respetable.

Pero quizá la palma del mal gusto y del proceso de embrutecimiento del público se lo lleva ‘Gym Tony’, la serie que Cuatro emite por las noches. La serie quizá tenga el mérito de contar con uno de los peores guiones que se recuerdan; por si fuera poco, actores que lo han hecho bien trabajando en otros proyectos se ven aquí forzados a realizar unas interpretaciones deleznables que, lejos de generar alguna sonrisa, resultan molestas a la vista de quien las percibe.